Frío, burbujeante y con café: ideal para las tardes de calor.
- Llena un vaso alto con hielo.
- Agrega 120 ml de agua tónica bien fría.
- Prepara un espresso y viértelo lentamente sobre la tónica para que quede en capas.
- Opcional: una cáscara de naranja o una rodaja de durazno.
La tónica resalta la fruta del café, así que un espresso de ratio largo funciona muy bien aquí.